Antes de empezar: este artículo es informativo. Ningún alimento previene ni resuelve una enfermedad por sí solo; lo que ayuda es el conjunto de una alimentación variada. Ante cualquier duda de salud, consulta con un profesional sanitario.
Con el calor apetece beber, y ahí los zumos naturales hechos en casa son un regalo: hidratan, refrescan y aprovechan la verdura y la fruta de temporada. Esta receta combina tomate, zanahoria, pepino, col morada y limón en un vaso lleno de color. Te cuento cómo prepararla, cuándo tomarla y qué esperar de ella con los pies en el suelo.
Esta es la primera receta de una pequeña serie de zumos naturales para preparar en casa: iré subiendo más al blog, pensadas para mantener una buena hidratación y sumar vegetales cuando más cuesta cocinar. Empezamos con mi favorito: un zumo de colores intensos, entre el rojo y el naranja, que entra solo a media mañana.
Los ingredientes y qué aporta cada uno
| Ingrediente | Cantidad | Qué aporta |
|---|---|---|
| Tomates rojos | 2-3 unidades | Licopeno, el pigmento que les da su color, y mucha agua |
| Zanahorias | 3 unidades | Betacaroteno, que el cuerpo transforma en vitamina A |
| Pepino | 1 unidad | Hidratación y frescor |
| Col morada | 1 taza | Antocianinas, los pigmentos morados de la familia de los antioxidantes |
| Limones | 2 unidades | Vitamina C y equilibrio de sabor |
| Fruta al gusto | 1 pieza | Dulzor natural: manzana, pera o melocotón funcionan muy bien |
¿No tienes col morada? Media remolacha pequeña cumple un papel parecido: color intenso, sabor dulce de fondo y pigmentos de la misma familia. Es la variante que ves en la foto.
Cómo se prepara
- Lava todos los ingredientes y pela los limones y las zanahorias si no son ecológicos.
- Trocea todo en piezas que tu licuadora o extractor pueda manejar sin esfuerzo.
- Licúa y sirve al momento. Si lo quieres muy frío, añade un par de hielos o refrigera los ingredientes antes, mejor que dejar reposar el zumo.
Cuándo tomarlo
Dos o tres veces por semana es una buena medida. Como con el zumo verde, yo sigo siempre el mismo ritual: un vaso de agua templada primero, uno de agua caliente después y, por último, el zumo. Y una aclaración honesta que repito mucho en la farmacia: el zumo no sustituye a la fruta y la verdura enteras, que conservan toda su fibra. Es un complemento agradable dentro de una alimentación variada, como la que propongo al hablar de los hábitos de santa Hildegarda.
Preguntas frecuentes
¿Durante cuánto tiempo debo tomarlo?
No es un tratamiento con principio y fin: es una costumbre de verano. Con dos o tres veces por semana, mientras te apetezca y te siente bien, es suficiente.
¿Puedo cambiar los ingredientes?
Claro. La estructura es sencilla: una base con mucha agua (tomate, pepino), un vegetal de color intenso (col morada o remolacha), algo dulce (zanahoria y una fruta) y un cítrico. Con esa lógica puedes crear tus propias versiones.
¿Es mejor el zumo o la pieza entera?
La pieza entera, siempre que puedas: conserva la fibra y sacia más. El zumo es una forma cómoda y apetecible de sumar vegetales, sobre todo en verano, no un sustituto.
¿Hablamos de tu alimentación este verano?
Si quieres ideas para hidratarte mejor o adaptar estas recetas a tu situación, pásate por la farmacia en Zizur Mayor y lo vemos con calma.
- Publicación de la primera receta de la serie de zumos de verano.


